was successfully added to your cart.

En el pasado cuando no había internet, científicos, inventores, empresarios y curiosos de la humanidad entera se reunían cada tantos años en algún lugar del mundo para mostrar los avances que  habían logrado en diferentes áreas de la ciencia y la cultura. Hoy si bien a través de internet uno se entera de casi todas los inventos, el CES cumple de alguna manera esta función.

Anualmente las empresas con los mayores avances tecnológicos van hasta Las Vegas a mostrar de la manera más espectacular posible sus avances, muchos aún en etapa de desarrollo. Es como asomarse por una ventana futuro.

Nosotros fuimos por primera vez, y a cada rato abríamos la boca por la creatividad del ser humano en todas sus dimensiones. Las aplicaciones de inteligencia artificial y automatización son asombrosas. Muchas sin embargo son expresiones exageradas de  innovación que en realidad no agregan mucho valor a la vida cotidiana, y seguramente nunca veremos en el mercado. No sé que tanto necesitamos un televisor que se enrolla y se esconde en una caja, una maleta que nos persiga, un robot que nos lleve tintos,  un ipad que se doble en dos o un micro-ondas con un ipad gigante incrustado en la puerta.

 

Sin duda alguna muchos de estos desarrollos serán precursores o parte de otros dispositivos que realmente nos cambiarán la vida, como lo fue el iphone en su momento, este juntó tecnologías ya existentes, como las pantallas táctiles con una interfase intuitiva y así se convirtió en el estándar de interacción en el mundo digital.

 

Google se tomó la feria lanzando algo que a nuestro juicio no es novedoso, un asistente personal que se llama Hey Google, que ya Amazon, Apple y otros habían lanzado años antes, pero lo hizo con una atracción tipo Disney y una bonita historia, por eso fue la marca más protagónica.

Había robots por montones pero en realidad, por ahora sirven para entretener a personas mayores o ayudar a los niños a aprender. Muy pocos realmente pueden asumir tareas complejas.

En nuestro campo aparte de televisores cada vez más grandes, ya están ofreciendo cámaras 8K, pero la verdad aparte de una estrategia comercial para vender más dispositivos, no le veo la lógica, nuestros ojos no van a detectar la diferencia entre una buena toma en 4K y una en 8K en un televisor normal. Tal vez, en una pantalla de más de 100 pulgadas, si es que tiene una pared para colgarla si sea visible, pero en una de menos de 100 le aseguro que es imperceptible.

 

Otra tecnología que se encontraba uno a cada paso son las aplicaciones de realidad virtual y realidad aumentada, a la primera le vemos un inconveniente,  las aparatosas gafas que toca usar, razón por la cual su adopción será lenta, y la segunda, en juegos tipo Pokemon Go funcionó bien y seguramente muy pronto la gente sacara su celular para enfocar cualquier cosa, una casa o un producto para ver que información le aparece sobre la imagen real.

Recuerdo que hace un par de años asistimos a la NAB a otra feria que hacen en Las Vegas, pero especializada en Video y Televisión. Había mil opciones para grabar editar y distribuir en 3D. Nosotros adquirimos esa tecnología e hicimos algunos proyectos, pero en realidad eso nunca despegó, pues tocaba ponerse gafas, tener un TV especial, y lo peor es que no se podía ver por internet, el canal por el que hoy en día vemos todo. Hoy el 3D es algo que remotamente recordamos. Esto nos confirma nuestro mantra: Cuente una buena historia! Una buena historia no importa si es narrada en 2D o 3D, HD u 8K siempre será una buena historia, y si genera emociones le llegará a su audiencia. Y viceversa.

 

 

DEJA UN COMENTARIO